Amigos, hoy al celebrar la natividad de Santa María Vírgen, la Iglesia nos brinda el principio del Evangelio de San Mateo. Es de vital importancia para Mateo mostrar que Jesús no surge inesperadamente. Sino más bien, de una historia rica y profundamente texturizada. San Irineo nos dice que la Encarnación había estado ocurriendo durante un largo período de tiempo, acostumbrándose Dios gradualmente a la raza humana.
Miren la larga lista de personajes: santos, pecadores, tramposos, asesinos, poetas, reyes, personas conocidas y desconocidas, todos conduciendo hacia el Cristo. Desde luego que el Rey David es mencionado. Él es, sin duda, una gran figura, el rey que une la nación, derrota a sus enemigos y establece el primer imperio Israelita. Pero él también es, lo sabemos, un adúltero y un asesino, que abusa de su poder para eliminar a Urías, el hitita.
Y finalmente, el registro culminante que nos lleva a la virgen cuyo cumpleaños celebramos hoy: “Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo”.
