Amigos, en el Evangelio de hoy el Señor compara el comportamiento desorientado de la gente con aquellos en el tiempo de Noé. Escuchen la advertencia: “Jesús dijo a sus discípulos: ‘La venida del Hijo del Hombre repetirá lo que sucedió en el tiempo de Noé’”. Esas palabras no son muy tranquilizadoras.
Luego va a los detalles: las personas comían y bebían, casándose y dándose al matrimonio hasta el momento de la inundación, y luego, cuando llegó el momento, con sorprendente rapidez, todo fue destruído. El fin de un viejo mundo había llegado, y los habitantes de ese mundo no tenían ni idea de lo que sucedía. Un nuevo mundo estaba por llegar, pero los posibles ciudadanos de ese mundo no tenían idea de cómo estar preparados.
Nuestra versión actual de la inundación de Noé que destruye el mundo podría ser la caída de un enorme cometa sobre la tierra. ¿Qué pasaría si supiéramos que un cometa está viniendo, y que no hicimos nada al respecto, que de ningún modo actuamos en consecuencia? Esta era la situación de las personas en el tiempo de Noé, y Jesús hace su sugerencia para aquellos en su propio tiempo. Pero es nuestra situación también. Debemos prepararnos para la venida del Señor y conducir nuestras vidas de acuerdo con el Evangelio.
