Amigos, en los Evangelios Jesús es descripto, una y otra vez, como alguien que no respeta el sagrado mandamiento de descansar en el séptimo día. Un ejemplo de ello es que a menudo realiza curaciones durante el Shabat o sábado, causando mucha indignación entre aquellos que protegían la ley Judía. 

Entonces, en el Evangelio de hoy, después que sus discípulos habían estado recogiendo granos durante el Shabat, Jesús declara que Él es “el Señor del Shabat”. Es difícil expresar cuán conmovedor habría sido para un Judío del siglo primero este tipo de declaración. Sólo Yahweh podría haberse puesto el título “Señor del Shabat”. Entonces, ¿qué está Jesús insinuando aquí?   

En breve, Él nos dice que está por encima de los rituales, también sobre las prácticas piadosas de los judíos, porque Él es el Señor. Por ello, las reglas deben estar subordinadas al Reino de Dios, ese Reino al que el Señor Jesús nos conduce aquí y ahora.