Amigos, uno de los rasgos del Evangelio de hoy es la locura del pastor: “¿Quién de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla?”. Bien, la respuesta implícita es nadie. ¿Quién se arriesgaría a poner las noventa y nueve ovejas en peligro para encontrar una? Es solo mal gerenciamiento. ¿Por qué se preocuparía Dios por una pequeña alma? ¿Por qué se molestaría?

Bueno, porque está en su naturaleza. Es lo que él hace. Como dijo santa Catalina de Siena, él es pazzo d’amore (loco de amor). Dios está tan loco por ti como si fueras la única persona en el mundo.