Amigos, en el Evangelio de hoy, María de Betania unge a Jesús para su muerte y sepultura. Con este acto, anticipa la visita de tres mujeres a la tumba de Jesús. Temprano en la mañana del primer día de la semana, María Magdalena, María madre de Santiago y Salomé traerán especias para ungir el cuerpo de Jesús.

Mirarán adentro y verán a un joven, y se asustarán. ¿Te lo imaginas? ¡Entras en una tumba, esperando ver un cadáver, y ves en cambio a alguien vivo y sano, alguien diferente al hombre que fue enterrado allí! Pero ese no será el final de su sorpresa. El hombre anunciará que Jesús, a quien buscan, no está allí, que resucitó e irá delante de ellos a Galilea.

De esta tumba de Jesús aprenderemos que todo lo que creíamos que era cierto, no lo es. Dios es el enemigo de la muerte, y nos ha mostrado su poder sobre la muerte de la manera más inequívoca. Nuestras vidas ya no necesitan ser dominadas por el miedo a la muerte, y vemos la prueba de esto de la manera más vívida imaginable.

Ten todo eso en cuenta mientras leemos esta hermosa historia de María de Betania ungiendo los pies de Jesús.