Amigos, en el Evangelio de hoy Jesús declara que Pedro es la roca sobre la cual construirá Su Iglesia.
La Iglesia está construida no sobre una base mundana sino sobre una base mística, nacida de la fe de Pedro en un Dios revelador. La Iglesia no es democrática ni aristocrática —es carismática—. Y de allí proviene su poder.
¿Cómo ha logrado la Iglesia sobrevivir a lo largo de los siglos? Es la institución más antigua de Occidente, y por amplia diferencia. Naciones, imperios e instituciones han surgido y caído, pero la Iglesia permanece. La Iglesia, fundada sobre la roca de Pedro, extrañamente está ahí. Lo hemos escuchado del mismo Jesús: “Y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella”.
Luego, Jesús le da a Pedro las llaves como un signo de autoridad: “Te daré las llaves del Reino de los Cielos”. Chesterton comentó sobre estas llaves diciendo que tienen una forma rara y son firmes. El credo de la Iglesia, elaborado sobre la confesión de Pedro, es algo extraño y complejo; no es algo ideado por la mente de los seres humanos. Y es firme, inflexible, inmutable, ya que su propósito es abrir una puerta bien definida.
