Amigos, el Evangelio de hoy es de gran importancia porque en él, el propio Hijo de Dios nos enseña a orar. No estamos escuchando simplemente a un gurú, o un maestro espiritual, o un genio religioso, sino al mismo Hijo de Dios. Esta es la razón por la cual el Padre Nuestro es el modelo de toda oración.

El Padre Nuestro es la oración para el camino Cristiano que se ha ofrecido constantemente durante los últimos dos mil años. Pensemos por un momento cómo esta oración nos vincula con todas las grandes figuras de la historia Cristiana, desde Pedro y Pablo hasta Agustín, Santo Tomás de Aquino, Francisco de Asís, John Henry Newman, G.K. Chesterton, Juan Pablo II y así hasta el presente.

Tengamos también en cuenta que la oración no está diseñada para hacer cambiar de pensamiento a Dios o para decirle algo que Él no sabe. Dios no es como si fuera un mandamás o un pashá reticente a quien tenemos que persuadir. Más bien, es el que no quiere nada más que darnos cosas buenas—aunque no siempre sean las que nosotros queremos.