Amigos, el Evangelio de hoy nos pide hacer tres cosas: orar, ayunar y dar limosna. Centrémonos hoy en la oración. Los estudios muestran que la oración es una actividad muy común, muy popular. ¡Incluso aquellos que no profesan una creencia en Dios rezan!

¿Qué es la oración y cómo deberíamos orar? La oración es una comunión y conversación íntima con Dios. A juzgar por la vida misma de Jesús, la oración es algo que debemos hacer a menudo, especialmente en los momentos claves de nuestras vidas.

¿Cómo deberíamos rezar? ¿Cómo es? Tienen que rezar con fe, de acuerdo con el modelo de Jesús, tiene que rezar pidiendo perdón. La eficacia de la oración parece depender de la reconciliación de diferencias.

Deben rezar también con persistencia. Una razón por la que no recibimos lo que queremos a través de la oración es que abandonamos muy fácilmente. Agustín dijo que Dios algunas veces demora en darnos lo que queremos porque desea que nuestros corazones se expandan.

Finalmente, tenemos que rezar en nombre de Jesús. Al hacerlo así estamos confiando en su influencia con el Padre, confiando en que el Padre lo escuchará.