Amigos, el Evangelio de hoy nos trae la historia de Zaqueo y muestra lo rápido que Dios responde a cualquier signo de fe. Cuando Zaqueo trepa al sicómoro nos muestra que tenía más que un interés pasajero de ver a Jesús. Él tenía un profundo deseo del espíritu. Su virtud principal fue su disposición de ir un poco más allá. Esto es lo que hacemos cuando sabemos que un gran momento está en juego. Cuando nuestra salud está en peligro, nos movemos, y actuamos; cuando nuestro trabajo está amenazado, atravesamos casi cualquier circunstancia para mantenerlo.

Cuando Jesús lo vio, dijo: “Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa”. Cristianos, Dios responde rápidamente cuando le mostramos el más mínimo interés. Él no juega a hacerse el difícil de conseguir; no es tímido con nosotros. Cuando lo buscamos, Él responde, porque amarnos es todo lo que le interesa.

Vean cómo Jesús le dice a Zaqueo que se apresure. Entonces, no esperes, no dudes. Aprovecha el momento de conversión cuando llegue.