Amigos, en el Evangelio de hoy encontramos a Jesús discutiendo con Saduceos acerca de la resurrección de los muertos. Esta discusión es importante ya que los cristianos colocamos a la Resurrección de Jesús en el centro de nuestra fe.

Lo importante en este pasaje del Evangelio es afirmar que la resurrección es un evento corporal. Noten cómo, en los relatos de la Resurrección de Jesús, se enfatiza continuamente la realidad física y concreta del Señor. Esto confirma que lo esperado, como dijo Pablo, es un cuerpo espiritualizado, un cuerpo transformado y elevado, un cuerpo subido a una nueva dimensión —pero un cuerpo.