Amigos, el Evangelio de hoy nos brinda una historia maravillosa de Jesús realizando un milagro, algo que todavía hace hoy. Quiero aquí volcar vuestra atención a un extraordinario libro del académico protestante Craig Keener titulado “Milagros: La Credibilidad de las Narraciones del Nuevo Testamento” (Miracles: The Credibility of the New Testament Accounts). La sección más sorprendente del libro contiene reportes de algunos de los millones de milagros que ocurren, incluso hoy, en todas partes del mundo.

Les transmitiré solo un caso del libro de Keener. Al hijo del Sr. Ed Wilkinson, de 8 años de edad, le habían encontraron dos agujeros en el corazón. La cirugía estaba programada y, mientras esperaba, Ed oró, pero también luchaba contra sus dudas. Cuando su hijo le preguntó si iba a morir, su padre fue honesto con él.

El pastor de Ed decidió ofrecer un servicio de oración para el niño, durante el cual cientos de personas se reunieron para rezar por su recuperación. Llegó el día de la cirugía y le dijeron a Ed que la cirugía tomaría de cuatro a seis horas. Después de aproximadamente media hora, el cirujano ingresó a la sala de espera y Ed temió lo peor. En cambio, el doctor tenía noticias inexplicables: no había agujeros en el corazón del niño. Simplemente se habían cerrado.