Amigos, la historia de los Reyes Magos que narra el Evangelio de hoy es un resumen de las principales dinámicas de la vida espiritual. Al observar el cielo nocturno con escrupulosa atención en busca de señales sobre los propósitos de Dios, los Magos evocan la importancia del estado de alerta en el orden espiritual. Debemos mantener nuestros ojos abiertos para ver lo que Dios está haciendo.

Una vez que vieron la estrella, se movieron, sin importar la duración del viaje. A veces las personas saben lo que Dios quiere que hagan, pero no actúan, ya sea por miedo, pereza o la influencia de los malos hábitos. Los Magos nos enseñan a movernos.

Cuando le hablaron a Herodes del nacimiento de un nuevo rey, él trató de usarlos para destruir al bebé. Cuando recorremos el camino que Dios nos ha trazado, debemos esperar que haya oposición.

Los Magos vinieron a Belén y le dieron al niño unos preciosos regalos. Cuando vengas a Cristo, abre lo mejor de tí mismo y haz que sea un regalo para Él.

Finalmente, regresaron a su país de origen por otra ruta. Como Fulton Sheen comentó tan magníficamente: obviamente que así lo hicieron porque nadie que conoce a Cristo vuelve por el mismo camino!