Amigos, en este Domingo 23 del Tiempo Ordinario, estamos leyendo el capítulo 14 de Lucas —y es un tema espiritual muy serio. Muchos de nosotros, los pecadores, nos conformamos con una espiritualidad de bajo nivel siguiendo los mandamientos. Pero en este Evangelio extraordinario, Jesús nos desafía a desplazarnos a los niveles superiores de la vida espiritual: “Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, más aún, a sí mismo, no puede ser mi discípulo”. Esto está destinado a ser una especie de terapia de choque —un mensaje profundamente desafiante sobre lo que implica discipulado serio.
Comienza a tipear para buscar en todo el contenido de Word on Fire.